Algunos demonios de la Ars Goetia confiesan algo perturbador: que antes de caer fueron ángeles, y no de cualquier rango, sino de un coro concreto. Pero conviene decirlo desde el principio, con honestidad: la mayoría de los setenta y dos no declara ningún coro. Esta es la reconstrucción de los pocos que hablaron —con su fuente y su fecha—.
La división del cielo en nueve coros no es de la Goetia: es angelología cristiana. La fijó Pseudo-Dionisio Areopagita hacia el año 500 en «La Jerarquía Celestial», en tres tríadas: Serafines, Querubines, Tronos (la superior); Dominaciones, Virtudes, Potestades (la media); Principados, Arcángeles, Ángeles (la inferior). Gregorio Magno propuso un orden algo distinto; ambos convivieron en la Edad Media.
Según Gregorio, las Virtudes son «aquellos espíritus por quienes, con mayor frecuencia, se obran los signos y los milagros». Dos demonios declaran expresamente haber sido Virtudes: Agares (2.º espíritu) y Barbatos (8.º). La misma fuerza de los prodigios… vuelta hacia abajo. Es el primer episodio de la serie.
Lo declaran Paimon (9.º) y Marchosias (35.º). Con una discrepancia que hay que nombrar: Weyer añade a Balam a este coro, pero la Goetia posterior ya no lo conserva. Ver el episodio de las Dominaciones.
Con amarga ironía, es el coro con MÁS caídos declarados —cuatro—: Beleth (13.º), Gaap (33.º), Vual (47.º) y Crocell/Crokel (49.º; «Procel» en variantes y en Weyer). Los que encadenaban demonios… encadenados. Ver el episodio de las Potestades.
La confesión alcanza las dos puntas de la jerarquía. De los Tronos —la sede del juicio, en la tríada más alta— cayó Raum (40.º). Y de los Ángeles —los mensajeros, el coro más bajo— cayó Caim (53.º). Con ellos, los coros con demonios caídos declarados son cinco, no tres. Ver el episodio de Tronos y Ángeles.
Aquí hay que hilar fino. Uno declara él mismo un origen doble: Murmur (54.º) dice haber sido «en parte de los Tronos y en parte de los Ángeles». Otros solo lo rozan por sus legiones: Purson (20.º), en parte Virtudes y en parte Tronos; Forneus (30.º), en parte Tronos y en parte Ángeles; y las legiones de Paimon, en parte Ángeles y en parte Potestades. Solo en Weyer (1577), y ya no en la Goetia posterior: Amy (58.º), en parte Ángeles y en parte Potestades; y Belial, en parte Virtudes y en parte Ángeles.
Si cayeron, ¿por qué guardan los dones de su antiguo coro? La respuesta la dio Tomás de Aquino: según la gloria, los demonios ya no están en ningún orden angélico; pero según la naturaleza conservan sus dones —inteligencia, poder, jerarquía—. Perdieron la gracia, no las capacidades. Milagro sin Dios; poder sin gloria.
Esto no es un sistema cerrado: los grimorios goéticos no reparten a los setenta y dos entre los nueve coros. Solo un puñado confiesa su origen —cinco coros con caídos directos (Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades y Ángeles) y unos pocos casos por legiones—, y esta página sigue únicamente lo que dicen los textos —Ars Goetia, Pseudomonarchia de Weyer, Pseudo-Dionisio, Gregorio y Aquino—, con fines históricos y de estudio.
→ Ver: la serie «Los Coros Caídos» · Pseudo-Dionisio · Cronología · los 72 espíritus
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