Mucho de lo que «todo el mundo sabe» sobre los demonios de la Goetia es error de traducción, confusión de nombres o invención moderna disfrazada de antigua. Aquí desmontamos los más repetidos —con la fuente y la fecha en la mano—. No es contra nadie: es el mismo criterio de honestidad de todo el sitio.
Son dos figuras de origen distinto que se fundieron tarde. Lucifer («portador de luz») es el nombre latino que la Vulgata dio al «lucero del alba» de Isaías 14 —un poema sobre la caída del rey de Babilonia, no sobre el diablo—. Satán (hebreo ha-satan, «el acusador» o «el fiscal») no es un nombre propio sino un cargo en la corte celestial (Job, Zacarías). Identificar Lucifer = Satán = Diablo es una lectura cristiana y tardía, no del texto original. Lo desarrollamos en la Metodología y en la Cronología.
Ese título es, muy probablemente, un insulto tardío, no su nombre original —así lo explica la mayoría de los estudiosos—. El dios cananeo-filisteo era Baal-Zebul, «el príncipe» o «señor de lo alto». Los escribas hebreos lo deformaron a Baal-Zebub, «señor de las moscas», como burla. El «señor de las moscas» nació de un juego de palabras hostil, no de la teología original —el mismo mecanismo por el que Bael arrastra al viejo Baal—.
No. Los «enns» —las fórmulas que hoy se recitan para llamar a cada espíritu— proceden de la demonolatría moderna (finales del s. XX) y no aparecen en ninguna fuente histórica: ni en la Pseudomonarchia de Weyer (1577) ni en el Lemegeton. Son perfectamente válidos como práctica moderna para quien los usa; llamarlos «antiguos» es lo único falso. Por eso en cada ficha van marcados como añadido moderno.
Los sellos (sigilos) que hoy identifican a cada demonio nacen con el Lemegeton, en el s. XVII. La fuente más antigua de la lista —la Pseudomonarchia Daemonum de Weyer (1577)— no trae ni un solo sello. Y un matiz que casi nadie cuenta: los símbolos planetarios de algunos sellos (Sol, Luna, Marte) indican metales —oro, plata, hierro—, no «energías». Ver qué es la Ars Goetia.
No. El Lemegeton («La Llave Menor de Salomón») es una compilación inglesa del s. XVII puesta bajo el nombre de Salomón —como tantos textos mágicos, para darles autoridad (un pseudoepígrafe)—. El propio libro lleva una fecha interna que lo ancla en la Inglaterra de 1641. El rey Salomón lleva atado a la magia desde el Testamento de Salomón (s. I–III), pero no escribió ninguno de estos grimorios.
→ Ver: Cronología · Metodología · Las dos corrientes · los 72 espíritus
grimorium.lat · Biblioteca documental de magia ritual, demonología y grimorios históricos