
TranscripciónLatín
[pot[e]s?] ad destruendu[m] domu[m] u[e]l huiusmodi ad repellendu[m] ho[m]i[n]es de loco ad locu[m]. Quinta[?] ho- ra noctis dicit[ur] Caron[?] in ea fac[ere] questio- nes ut in so[m]pnis videat q[uod] futuru[m] est in mu[n]do u[e]l ide[o?] u[e]l in flumi[n]e[?] [et] ad se- creta reuelanda. Sexta hora noctis dicit[ur] Zaza[?]. mea op[er]ari pot[e]s ad fu- borres[?] [et] furt[um][?] q[?] [ilegible] [et] ad c[?] [ilegible] nes[?]. Septima hora dicit[ur] Nathius[?] mea op[er]ari pot[e]s ad expellendu[m] ho[m]i[n]es de domo sua u[e]l q[uod] i[n]firm[us][?] u[e]l q[uod] mo- riat[ur]. Octaua hora noctis dicit[ur] Tafat[?] mea pot[e]s op[er]ari ad mini[st]ra[n]- du[m] u[e]l cada[m][?] m[eu]m[?] q[uod] volueris. Nona hora noctis dicit[ur] Assuor[?] mea pot[e]s op[er]a- ri ad ligationes ligwar[um][?] a[u]t ad in- trandu[m] ad reges [et] d[omi]nos. Decima hora noctis dicit[ur] Algo. mea op[er]a[r]i pot[e]s ad destruendas ligwas[?] u[e]l o[mn]es cogitatio[n]es sup[er] te aut g[e]n[er]aliu[m][?] malu[m][?] q[uod] sup[er] te cogitatu[m] fu[er]it. Undecima hora noctis dicit[ur] Caltura[?] mea op[er]- ari pot[e]s q[uod] volueris in o[mn]ib[us] ad eas ligandas u[e]l capiendas. Duodecima hora noctis dicit[ur] Sala[?]ij mea pot[e]s
TraducciónEspañol
[puedes] para destruir una casa o cosa semejante, para expulsar a los hombres de un lugar a otro. La quinta[?] hora de la noche se llama Caron[?]; en ella [puedes] hacer pregun- tas para que en sueños [uno] vea lo que ha de ser en el mundo, o [ideo?], o en el río[?], y para revelar secretos. La sexta hora de la noche se llama Zaza[?]. Conmigo puedes operar para fu- rores[?] y hurto[?], q[?] [ilegible] y para c[?] [ilegible] [ilegible]. La séptima hora se llama Nathius[?]; conmigo puedes operar para expulsar a los hombres de su casa, o para que [uno] enferme, o para que mue- ra. La octava hora de la noche se llama Tafat[?]; conmigo puedes operar para servir[?] o [cadam?] mío[?], lo que quieras. La novena hora de la noche se llama Assuor[?]; conmigo puedes ope- rar para atar las lenguas[?], o para en- trar ante reyes y señores. La décima hora de la noche se llama Algo; conmigo pue- des operar para destruir las lenguas[?] o todos los pensamientos [tramados] contra ti, o el mal general[?] que contra ti hubiere sido pensado. La undécima hora de la noche se llama Caltura[?]; conmigo pue- des [operar] lo que quieras en todas las cosas, para atarlas o capturarlas. La duodécima hora de la noche se llama Sala[?]ij; conmigo puedes























